uso de secador

Con secador

El cabello es una estructura constituida por diferentes componentes como son las proteínas (Queratina), Lípidos, Pigmentos, Agua, Sales minerales, etc. Como todas las células si las sometemos a altas temperaturas, éstas se pueden dañar.

En el caso de cabello, cuando lo secamos con secador, debemos vigilar que la temperatura no sea demasiado alta para no desnaturalizar sus proteínas, es decir, para no dañarlas.

Es por ello que, si durante mucho rato secamos el cabello con secador y, además a temperaturas muy altas, el cabello se reseca, las puntas se abren, se irrita el cuero cabelludo y los folículos pilosos se debilitan.

Si nos gusta secarnos el cabello con el secador y no queremos dañarlo, debemos seguir las siguientes recomendaciones:

  • Utilizar el secador una vez ya hemos escurrido con la toalla el pelo tras la ducha
  • El secador lo debemos utilizar a la mínima temperatura y a baja potencia
  • El secador siempre colocado a 20cm del cabello
  • Conviene que no incida el calor durante mucho tiempo en un mismo punto, sino mantener en movimiento el secador por todo el cabello
  • Se puede acoplar al secador boquillas para dirigir la intensidad del calor, así como difusores para que no estropeen el cabello rizado.

Con toalla

Tras la limpieza del cabello es recomendable envolverlo con una toalla a modo de un turbante y, mantenerlo así de 5-10minutos. Luego es conveniente retirárselo y secárselo con la toalla con unos pequeños golpes para acabar de absorber las gotas de agua restantes.

No conviene agitar de forma fuerte el cabello, ya que las raíces se pueden dañar y, es probable, que el cabello con tanta fricción caiga.

Dependiendo de la cantidad de cabello que tengamos, de la temperatura exterior y de si después de habérnoslo lavado no nos acostamos, no hay inconveniente en no aplicarnos posteriormente al secado con la toalla, el secado con un secador.